Diseño y dirección general
Cristián Mohaded
Curaduría y edición
Wustavo Quiroga
Fernando y Humberto Campana (Brasil)
Santiago Lena (Argentina)
Pablo Reinoso (Argentina - Francia)
Roberto Sironi (Italia)
Celina Saubidet y Marina Molinelli Wells (Argentina)
Waldick Jatobá (Brasil)
Christian Larsen (Estados Unidos)
François Leblanc Di Cicilia (Francia)
Franca López Barbera (Argentina)
Sarah Myerscough (Reino Unido)
Annalisa Rosso (Italia)
Adam Štěch (República Checa)
Coordinación y gestión de contenidos
Franco chimento
Investigación documental
Fundación IDA (Investigación en Diseño Argentino)
Coordinación técnica de productos y exposición
Gonzalo Kaiser Rojo
Diseño de iluminación expositiva
Arturo Peruzzoti
Artesanos y realizadores de oficio
Soledad Acevedo, Cristian Airaudo, Norma Álvarez, Isabel Argañaraz, Diego Arnedo, Soledad Barrientos, Federico Gabriel Camps y Fernando Gabriel Zerbetto, Fernando Cardozo, Alejandro Chocobar, Jerónimo Cohl, Jorgelina Corzo, Leandro Cueva, Alfredo Díaz, Pablo Falabella, Pilar Fresnedo, Renzo Galeano, Mariela Galliusi, Eliseo García, Diego Gutiérrez, Mauro Gutiérrez, Sebastián Herrera, Mariano Ibáñez, Dante Darío Díaz Macías, Andrés Milleker, Gustavo Oliva, Claudio Reyes, Lorenzo Reyes, Silvina Beatriz Reyes, Pablo Saenz, Graciela Sofía Salvatierra, Gonzalo Gutierrez Urquijo.
Colaboración técnica
Genaro Gazzera
Agustín Moyano
Equipo de montaje
Guido Julián Bricchi, Guido Caruso, Jorge Norberto Cereghetti, Mariano Daniel Gorroño, Leonardo Rodríguez Parise
Diseño de identidad y editorial
Max Rompo
María Cabrera
María Pilar López Spada
Dibujo tipográfico y asistencia
Leonardo Moreira
Desarrollo web
Juan Martín Bergerot
Registro fotográfico
Manuel Mazzaro
Registro Audiovisual
Hernán Colombo — Productora Dalton
Prensa
Maia Güemes
Agustina Blaquier
Corrección ortográfica y estilo
Martín Lojo
Traducción al inglés
Grissell Ortega
Presidente de la Nación
Alberto Fernández
Vicepresidenta
Cristina Fernández de Kirchner
Ministro de Cultura
Tristán Bauer
Secretaria de Patrimonio Cultural
Valeria González
Directora Nacional de Museos
Marisa Baldasarre
Director Museo Nacional de Arte Decorativo
Martín Marcos
Departamento de Museología y Museografía
Jefe: Hugo Pontoriero
Mariana Astesiano, Marta Álvarez Gutiérrez, Corina Della Maggiore, Graciela Razé, José Osvaldo Rodríguez.
Departamento de Extensión Cultural y Difusión
Jefa: Bárbara Brizzi
María José Armand, Verónica Diego, Laura Pieretto, Marcela Retamar, Rocío Relancio
Departamento Administrativo, Contable y de Personal
Jefa: M. Eugenia Castariena
Adrián Aguilera, Santiago Blanco, César Ceballos, Sergio Ceballos, David Flores, Ramón Jiménez, Darío Moreno, Mirta Moreno, Matías Núñez
Diseño grafico
Juliana Pecollo
Cristián Mohaded agradece especialmente a Andrea Arditi, Grace Ratto, Larisa Andreani, Cecilia Perazzo y Eduardo Mallea, José Luís Lorenzo, Diego Viegner, Juan Costello, Nuria Kehayoglu, Javier Forcen, Juan Ignacio Forcen, Santiago Orionte, Ana Calello, Raúl Scarpeccio, Florencia De Filippi, José Maserazzo, Florencia Cherñajovsky, Mónica Kucher, Diego Rondinella, Julia Zuccardi, Raul Jalil, Donatella Cannova, Lucie Haguenauer, Stephane Chouin, Rodrigo Almeida, Diana Saiegh, Lidia Samar, Mariana Papis, Alicia Santaló, Enrique Avogadro, Gabi López, Pía Cardoso Magri, Marcela Fibbiani, Miguel Jurado
Agradecimiento personal para Yrma Del Valle Cortez, Marco Mohaded, Jorge Mohaded, Máxima Mohaded, Verónica Mohaded
También agradece a José María Aguirre, Agustina Alvarez Costa, Agustín Anton, Michael Armentano, Claudio Bernal, Daniel Bibiano, Pablo Bilbao, Grupo Bondi, Jorgelina Martín Bordón, Mora Caraballo, Federico Churba, Diego Corrado, Armando Corpacci, Facundo de Falco, Pedro Derqui Leandro Fara, Wally Diamante, Zarina Fatala, Francesco Galliesi, Eliseo García, Diego Hernán Gómez, Oscar Guccione, Darío Gullo, María Jannello, Shannon Johnson, Mariano Lattuca, Ferruccio Laviani, Gaspar Libedinsky, Diana Lisman, Mauro Livieira, Loli Mallea, Beatriz Sonia Martínez, Yanina Martínez, Gilles Massé, Luís Mazzoni, Grégory Dias Monreal, Cedric Morisset, Eduardo Naso, Alejandro Olmos, Horacio Paradela, Eduardo Pérez Navarro, Raul Naón, Manuel Rapopport, Cecilia Molina, Mirko Musmeci, Fernando Diez de los Ríos, Daiana Roldán, Cecilia Pochat, Belén Sánchez, Daniel Scotta, Gabriela Schmeda, Mora Scillamá, Ana Scotto, Andrea Tartaglia, Nacho Unrrein, Francisco Yorio, Martin Zanotti.

Es un artista y diseñador argentino egresado de la Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Diseño de la Universidad Nacional de Córdoba, que vive y trabaja entre Argentina y Europa.
A lo largo de su carrera, Cristián ha creado una obra híbrida en la que conviven armoniosamente la artesanía, la industria, la tradición y la innovación. Su trabajo se caracteriza por un profundo respeto por los materiales, una estética sofisticada y la creación de objetos de alta calidad. También trabaja como diseñador independiente a nivel internacional en los campos del mobiliario, la iluminación, el diseño de productos y la instalación artística.
Ha ganado varios premios de diseño y menciones especiales, y ha participado en numerosas ferias y exposiciones nacionales e internacionales. Sus obras forman parte de la colección permanente del Philadelphia Museum of Art y del Musée des Arts Décoratifs de París, e integra el legado de diseño argentino de la Fundación IDA (Investigación en Diseño Argentino) como uno de los jóvenes líderes del diseño latinoamericano.
Fue seleccionado por Marva Griffin como “Rising Design de América Latina” en el marco de la feria más importante de diseño, Salone del Mobile de Milán (2018). En 2021, representó al país en el diseño del Pabellón Argentina en la London Design Biennale con su proyecto Monte Abierto.

Instalación de torres monumentales con ambientación sonora, ubicadas en el Gran Hall del Palacio Errázuriz, producidas a partir de módulos de diversas formas y tamaños realizados en cestería artesanal de fibra vegetal simbol, tejidos por Lorenzo Reyes en Catamarca y ensamblados en Córdoba, Argentina.
Música: Recomposed by Max Richter: Vivaldi, Four Seasons, Spring 1, 2014; por Max Richter, Daniel Hope, André de Ridder y la Konzerthaus Kammerorchester de Berlín. Recomposición y reinterpretación de la obra Las cuatro estaciones: Primavera, de Antonio Vivaldi; 2 min, 31 s.
A través de su proyecto Campo de Torres, Mohaded ha definido un lenguaje de diseño artesanal único, que nos anima a reflexionar sobre las nociones de valor, identidad, comunidad y localidad. Dentro de este léxico visual, la artesanía representa el conocimiento, la tradición y la técnica, mientras que el diseño presagia innovación, ambición y desarrollo. Esta poderosa combinación subraya la confianza del autor en que la creación de vínculos sinérgicos dentro del diseño tiene el poder de realizar cambios culturales y prácticos significativos dentro de la sociedad.
¿Dónde termina el monte y empieza el canasto? ¿Dónde terminan las manos del artesano y empiezan las del diseñador? Campo de Torres es un paisaje monumental en el que los bordes no se entienden como un límite rígido sino como un espacio dinámico. Aquí, la generación de las cosas sucede a través de la relación recíproca entre las personas, los materiales y las fuerzas de la naturaleza. Cada pieza es el reflejo de su propio devenir y, si miramos en todas las direcciones, alcanzamos a sentir las historias que nos cuentan.

Cristián Mohaded busca esbozar una solución a través de la creación, gozando de una total libertad creativa, una profunda búsqueda personal que resucita los vínculos entre las comunidades sociales y geográficas. Más allá de la tiranía de las comodidades y las apariencias, establece una nueva gramática argentina de formas. Un diseño hecho de emoción, inteligencia, que viene de dentro, de la intimidad, solo para abrirse mejor en una nueva geografía de los sentidos. Por lo tanto, establece un punto de contacto energético donde las fuerzas se concentran y desencadenan la acción. Es un diseño militante, comprometido y contemporáneo.
Mohaded no rechaza ninguna inspiración, ya sea histórica o naturalista: desde la inconfundible arquitectura de sello art déco, que se identifica en las líneas geométricas de los muebles, hasta el uso sustentable de cactus caídos, oriundos del Parque Nacional los Cardones. El diseñador ha recorrido el país de arriba a abajo buscando los interlocutores más apropiados para su proyecto, sabiendo dialogar con ellos para potenciar la identidad de la propuesta. A través del filtro peculiar de su mirada, se vale de múltiples elementos geográficos y antropológicos para traducirlos a un lenguaje nuevo, coherente y consciente.

— Lámparas de pie —
El nombre surge de reflexionar sobre los límites geográficos a partir de las cercanías identitarias y las diferencias geopolíticas. Los cuerpos de las lámparas producen diálogos aleatorios entre el material y la luz que lo atraviesa e interpreta, por la transparencia natural y la topografía original del ónix.

— Lámparas de mesa —
La luz que atraviesa los minerales logra obtener de ellos una belleza oculta en la montaña durante millones de años. A través de la búsqueda geológica aparece la preciosidad de las piedras; la búsqueda es la entrada a lo desconocido y, la luz, la herramienta que le otorga una nueva dimensión.

— Alfombra —
El plano gráfico de la alfombra recupera las guardas del art déco y proporciona una nueva composición entre líneas y curvas fragmentadas, resueltas con la gracia de los años dorados. Los quiebres entre líneas y colores opuestos otorgan dinamismo al plano gráfico. Alfombra tipo carpeta Alexa producida junto a El Espartano.

— Sillón —
El lenguaje de las fachadas art déco propias del campo y las pequeñas ciudades de la argentina, popularizadas entre las décadas de 1930 y 1940, inspira el carácter monolítico de esta pieza. El sillón fusiona elementos geométricos rígidos y terminaciones propias de la artesanía criolla.

— Sillas —
Pareja de sillas camperas creadas en el monte del norte argentino con madera de algarrobo o Takku (“El árbol”, en voz quechua). Las piezas se conectan con el paisaje del material y su técnica ancestral de factura. El díptico de asientos lleva el nombre de los abuelos maternos de Cristián, en homenaje a su raíz familiar.

— Biombo —
El biombo se presenta con el nombre de una localidad ubicada en la zona de Punilla, Córdoba, donde hace tres décadas se extrajo la mica que forma sus paneles. Sus grandes placas son obtenidas al recuperar el mineral restante de la explotación minera y se enmarcan en una tipología de muebles propia de la decoración.

— Candelabros —
Conjunto de candelabros de carácter totémico. Estructurados a través de un sistema de módulos apilables, permiten diferentes variables de altura y configuración que dan como resultado una instalación de baja escala. Surge de la relación sinérgica entre Mohaded y el ceramista y artista Santiago Lena (Chubut, 1979), que conjugan las disciplina de la cerámica y el diseño desde 2017 a partir de la presentación de Raza, su primera proyecto colaborativo.
Diseño en colaboración con Santiago Lena

— Mesas —
Su nombre se refiere al reptil de la familia de los caimanes oriundo de Sudamérica. Las piezas replican el dibujo del lomo de este animal, texturado por su composición ósea. Al mismo tiempo, mantienen el lenguaje decorativo de los muebles típicos del monte santiagueño.

— Jarrón —
Las conexiones y la fortaleza de la hermandad aparecen a través de la relación única con la que se define el vínculo entre dos partes de una misma forma.

— Sillón —
Reversión del icónico sillón Elephant, realizado por el diseñador e interiorista Jean Michel Frank para el hotel Llao Llao de Bariloche, Argentina, en la década de 1930. A partir de la utilización de materiales y recursos artesanales propios del norte argentino, propone un contrapunto con la pieza original.

— Mesas —
De carácter escultórico brutalista, esta mesa cuenta con componentes que combinan matemáticamente un mismo elemento para generar una textura tridimensional. El uso de una misma piedra con diferentes terminaciones potencia las variables superficiales.

— Jarrones —
El jarrón imprime en el barro la herramienta del hombre: su mano, la huella. El gesto deja iniciales en la tierra, expone lo maleable y consolida el tiempo ancestral de la tradición cerámica con la expresión fugaz del momento.

— Biblioteca —
Inspirada en el edificio Kavanagh de la ciudad de Buenos Aires, el rascacielos más alto de Sudamérica al momento de su creación, en 1936. Proyectado por el estudio Sánchez, Lagos y De La Torre, el Kavanagh es una obra emblemática de la arquitectura racionalista y art déco. En 1999, fue declarado Patrimonio Mundial de la Arquitectura Moderna por la UNESCO y Monumento Histórico Nacional. La pieza biblioteca retoma la construcción escalonada propia del edificio con un sistema de estantes modulares.

— Alfombra —
Alfombra que toma las vetas naturales del mineral de rodocrosita, piedra nacional de la Argentina, para transcribir su figura al textil. Típica de Catamarca y también conocida como “Rosa del Inca”, esta piedra es un recurso escaso a causa de su alta explotación en la década de 1990. Su recuperación simbólica permite, al mismo tiempo, activar la producción artesanal con valor agregado e identidad local en la Fábrica de Alfombras de Catamarca, la más antigua del país.

El mate es el ícono argentino perfecto para ser reinterpretado por un elenco internacional de diseñadores, cada uno de los cuales deja su sello original en el objeto. La tesis de Territorio Híbrido se basa en la fuerza innovadora que se encuentra en la mezcla de múltiples culturas que fusionan sus rasgos individuales para producir una Argentina única y completamente nueva.
Como toda manifestación creativa, el diseño impregna nuestras vidas, está presente en todas partes y momentos. Sus creadores mantienen latentes los mitos que convierten al objeto en un elemento de culto y admiración. Para crear algo, el diseñador necesita aunar pensamiento, razón e intención para concebir un elemento de alta conciencia.
Con este enfoque, Cristián Mohaded, Fernando y Humberto Campana, Pablo Reinoso, Marina Molinelli Wells, Celina Saubidet y Roberto Sironi se animaron a rescatar la técnica centenaria de la platería criolla, una de las tradiciones más importantes de la Argentina. A través de sus diferentes visiones, recomponen el objeto cotidiano del mate subvirtiendo el concepto de que la forma sigue a la función, para dar lugar a una nueva estética contemporánea y autoral.

— Pretal —
Diseñador y artista (Argentina)
La platería rioplatense se remonta a los tiempos en que los metales preciosos eran trasladados desde el alto Perú hasta el puerto de Buenos Aires, una de las causas del cruce entre las técnicas autóctonas y la herencia europea. Para realizar este mate, conjugué la forma orgánica del fruto de la calabaza con la tradición del “chapeo”, conjunto de vestiduras de plata propias de la montura criolla que representaban el orgullo y la valía del hombre de campo. Tomé su nombre del “pretal”, pechera decorativa para el caballo elaborada típicamente con eslabones y ataduras. Con estos elementos, busqué representar el espíritu gauchesco a través de la versión libre de un objeto típico de la costumbre argentina.

— Ouriço —
Diseñadores y artistas (Brasil)
El diseño de Ouriço se inspiró en la omnipresencia de la cultura del mate en América del Sur a lo largo de diferentes entornos, desde el campo hasta la ciudad y el mar. Al imaginar cómo podría rediseñarse la calabaza a partir de otro elemento natural existente, nos vino a la mente la forma de un erizo de mar: ¿qué pasa si abrimos uno, extraemos el relleno y usamos la cáscara para contener las hojas de mate? Las espinas externas hechas de alpaca que cubren toda la superficie crean un tentador deseo de tocarlo, al tiempo que le dan estabilidad a la calabaza: una combinación perfecta de funcionalidad y carácter, sumada a la tradición artesanal de la platería argentina con un toque contemporáneo.

— Firulete —
Diseñador y artista (Francia y Argentina)
Siguiendo con la estrategia de colonización de los objetos funcionales en mis obras, esta vez el mate criollo es confrontado con la liberación de su ornato de plata. De la mano de la tradicional orfebrería rioplatense, surge transformado en una escultura más de mi mundo firulete. El mate es un objeto del ritual circular, del compartir con otros, de pasar un tiempo con uno mismo, pensar y soñar. Las cintas que lo sostienen y lo elevan representan su memoria viva, repleta de las voces que lo acompañaron en su historia.

— Haute Suture —
Marina Molinelli Wells y Celina Saubidet.
Diseñadoras y artistas (Argentina)
Continuamos nuestra revalorización de elementos de la naturaleza devenidos en objetos útiles y enaltecidos por la intervención artística. En esta ocasión, nuestro Cabinet Óseo tiende a lo quirúrgico, en una peculiar fusión con un atelier de alta costura.
Con técnicas de la joyería contemporánea realizada artesanalmente, creamos el traje para una pieza única. Como telas, pieles de bronce impresas con las huellas de Cristián y las nuestras declaran una identidad colectiva. Con ellas, mediante ajustes a mano, cortes de piezas y suturas, recubrimos una calabaza. Huesos encontrados en el campo completan, como piernas desobedientes, este objeto con vida propia. —Virginia Gallo y Osorio.

— 1869 —
Diseñador y artista (Italia)
La guerra de 1869 entre Chile y los mapuches independientes provocó la hambruna de los aborígenes durante el invierno, agravada con la epidemia de la viruela. Esta situación llevó a algunos de ellos a vender sus adornos de plata en los pueblos de la frontera para obtener alimentos. A partir de este acontecimiento, diseñé 1869, un mate ornamental que reinterpreta la platería prehispánica. El mate, elemento ritual cotidiano del pueblo argentino y sudamericano, se convierte en una herramienta narrativa para desencadenar discusiones sobre el colonialismo y los derechos soberanos de los indígenas.

Este escenario abierto al aire libre arraiga simbólicamente la instalación de bancos en el suelo de la Argentina. Simultáneamente, la cualidad iridiscente de la piedra de mica nos recuerdan las raíces terrenales y vernáculas del país, su artesanía y su cultura. Tanto el material como aquello que inspira se presentan como un medio perfecto para Cristián Mohaded, quien continúa contando historias a través de sus objetos bellamente hechos, llenos de la pasión y la curiosidad con las que lleva a cabo su exploración multifacética del mundo.